En la década de 1950, el aserradero de Saint-Jours se convirtió en una auténtica fábrica, la fábrica de Saint-Jours et Fils, una empresa de importancia nacional cuyas diversas instalaciones (recepción de troncos, talleres y secaderos) cubrían una amplia zona a las afueras de Morcenx, hacia la carretera de Sabres. Siendo la última fábrica en procesar pino de las Landas, cerró sus puertas a principios de la década de 1990, dejando los edificios para su reutilización.
Un secadero, proporcional al tamaño de una fábrica de este tipo, se reconvirtió en un complemento a las salas multiusos de la ciudad. Contaba con la ventaja de contar con una estructura preexistente y la posibilidad de crear una amplia zona de aparcamiento. Durante esta transformación, llevada a cabo a finales de la década de 1990, los diseñadores buscaron preservar un estilo arquitectónico que evocaba la estructura de madera de su pasado. En el concurso de 1995-1996, la ciudad de Morcenx recibió el trofeo "Ciudad de Calidad" por la creación de la Salle du Maroc (Salón de Marruecos).
Su nombre también rinde homenaje a los trabajadores que acudían allí a trabajar bajo un calor tan intenso que, para ellos, era como viajar a Marruecos.
Otro antiguo secadero, el Petit Maroc (Pequeño Marruecos), es más pequeño, pero aún ofrece suficiente capacidad. Se ha renovado con suelo de parqué, espejos de pared y baños. Desde 1994, acoge asociaciones dedicadas al teatro, como el teatro Clairière, a la danza y a la gimnasia, como la GV, la Asociación Voluntaria de Gimnasia.