Esto comenzó en 1921. El Sr. Paul Bonnat, industrial y albacea testamentario de su madre, Marie Luxcey (viuda de Bonnat), quiso donar un terreno al hospital-hospicio, que se convertiría en el punto de partida de un futuro Parque Deportivo. Esta donación inicial se concretó en 1927: el terreno se arrendaría al municipio o a clubes deportivos, y un tercio de los ingresos por alquiler se destinaría al fondo del hospital. Por lo tanto, el primer estadio del municipio de Morcenx fue propiedad del hospital-hospicio.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el estadio sirvió de establo para las tropas de ocupación y requirió reparaciones. En 1946, el Sr. Bonnat, entonces de 75 años, realizó una segunda donación al hospital-hospicio de Morcenx, representado por Léon Brouste, alcalde y presidente del consejo de administración del hospital, mediante escritura pública fechada el 10 de abril de 1946. Además, el donante expresó su deseo de que el estadio se llamara Luxcey-Bonnat en memoria de su madre. De 1950 a 1970, se realizaron obras para construir barreras, renovar las duchas e instalar el cableado eléctrico.
Ahora, con casi un siglo de antigüedad, el estadio Luxcey-Bonnat sigue cumpliendo el deseo de Paul Bonnat: ¡llevar el nombre de su madre!